SENDERO TRANSPERSONAL

INTEGRANDO PSICOLOGIAS DE ORIENTE Y OCCIDENTE

Bienvenidos al blog!

La Psicología Transpersonal o Integral, es un enfoque terapéutico que apunta a que el ser humano alcance niveles óptimos de salud psicológica, dándole importancia a la expansión de la conciencia.

Se trata de un acompañamiento terapéutico para que la persona aprenda a observar sus patrones mentales, sus creencias, que son la causa del malestar, que aprenda a desidentificarse de sus contenidos mentales, a trabajar con sus emociones saludablemente, que aprenda a hacerse responsable de sí misma, de sus relaciones, de sus experiencias, sin culpabilizar al entorno, a la vida por lo que le sucede, comprendiendo que la adversidad, es una oportunidad de cambio y desarrollo personal.

Capacita al paciente para que aprenda a satisfacer de una manera saludable sus necesidades a todos los niveles: físico, emocional, mental, espiritual, aprendiendo a conectar con la dimensión trascendental; todo ello conlleva a una integración de su personalidad y a alcanzar niveles superiores de salud psicológica, para luego poder trascenderla y conectar con la esencia.

Se toman en cuenta los problemas, dolencias particulares que empujan a la persona a una consulta y se las trabaja e integra, pero el enfoque principal de la Terapia Transpersonal, que la hace diferente y más abarcativa que otras terapias psicológicas (integra psicologías de oriente y occidente) es el de capacitar a la persona para que aprenda a conectar con sus propios recursos internos y permita desplegarse sin temores al proceso de crecimiento natural.

La terapia utiliza diferentes técnicas que se adaptan a las necesidades del paciente y a su estado de consciencia, integrando los niveles físico, mental y emocional (ego) y luego trascendiéndolo hacia los valores superiores, como la compasión, el amor a los demás seres vivos, el sentido de la propia vida, el desarrollo de la creatividad, etc., favoreciendo cambios en su nivel evolutivo.

miércoles, 18 de febrero de 2026

¿De qué manera podemos permanecer presentes con nuestra experiencia?


Aunque habitualmente no nos demos cuenta de ello, la presencia más profunda se halla presente siempre en el fondo de nuestro ser. Lo que normalmente advertimos son las islas que hay en la corriente de la conciencia, nuestros pensamientos, los lugares en los que va aterrizando nuestra mente.

Sólo nos damos cuenta de los lugares en los que nuestra mente aterriza y no advertimos el espacio que conduce de uno a otro que, dicho sea de paso, nuestra mente atraviesa volando como si fuera un pájaro. Aunque siempre esté presente, no solemos percibir el espacio que existe entre un pensamiento y otro. Tal vez, si hablo muy despacio. usted... puede... comenzar... a... darse... cuenta... del... espacio... existente... entre... las... palabras. ¿Qué es lo que ocurre en esos huecos?

Normalmente no nos damos cuenta de ellos porque estamos demasiado ocupados relacionando nuestro pensamiento con nuestra identidad egoica. Y es que el ego se asusta ante esos huecos, porque representan una pérdida de control. Pero lo cierto es que esos huecos representan los puntos de la entrada en la conciencia serena y no conceptual que siempre está presente. Cuando nos asentamos en ella, se convierte en la presencia incondicional que consiste simplemente en permanecer abierto y desinteresado a todo lo que es sin tener que cumplir ninguna agenda.

Así pues, cuando nos relacionamos con nuestra experiencia de un modo amable, no reactivo y permisivo, nos abrimos al abrazo de nuestra naturaleza incondicionada superior. Y es precisamente ahí donde se pone de manifiesto nuestra salud básica, como un loto que emerge del estiércol de la neurosis y de la confusión donde realmente puede tener lugar la curación de nuestro yo condicionado.

De hecho, es imposible fabricar la presencia incondicional porque siempre está ahí, como el sol, detrás de las nubes de nuestra mente ocupada. Éste es, precisamente, el gran descubrimiento realizado hace ya miles de años por las grandes tradiciones meditativas. La conciencia pura es el conocimiento directo, no creado, claro y fluido como el agua. Aunque nadamos en el océano de la conciencia pura, nuestra mente está continuamente ocupada saltando de isla en isla, de pensamiento en pensamiento, sin descansar nunca en su fundamento.

Sin importar cuan ocupada se halle nuestra mente, nuestra conciencia incondicionada siempre opera silenciosamente en el trasfondo. Esto es algo a lo que todo el mundo tiene acceso, es nuestra realidad más íntima, tan próxima que resulta lo más difícil de ver.
Cuando nos abrimos a la presencia superior, nuestra personalidad condicionada trata de escapar o de aferrarse a ella y situarla en sus casilleros favoritos. Aunque, por ejemplo, podamos abrimos de un modo nuevo a alguien a quien amemos, esto también puede dar miedo, de modo que nos cerramos rápidamente.

En un determinado momento podemos estar escuchando muy atentamente una pieza musical y al instante siguiente ya nos hemos distraído o tratamos de capturar ese momento, que es otro modo de cerrarnos a la presencia.
Tampoco se trata de que no nos cerremos, ya que todo lo que podemos hacer es darnos cuenta, una y otra vez del modo como nos afecta.

El único modo de despertar de nuestra distracción consiste en cobrar conciencia de nuestra falta de conciencia y permanecer presentes con nuestra falta de presencia.

J. Wellwod


jueves, 5 de febrero de 2026

Comienza por lo que tienes...


“Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer y Dios/Universo te dará el hilo.”    Proverbio Alemán

Comienza por lo que tienes!
No permitas que aquello que no puedes hacer, te impida hacer lo que sí puedes. 
La pasividad prolongada paraliza la iniciativa. Para la mente que vacila, todo parece imposible. No esperes que existan circunstancias extraordinarias para hacer el bien; hazlo en las situaciones comunes.

No necesitas más energía, habilidad ni mayores oportunidades. Lo que debes hacer es sacarle provecho a lo que ya tienes. “El encanto de lo distante y lo difícil es engañoso”.

“La gran oportunidad se encuentra dónde está”, dijo John Burroughs.

Lo que puedes hacer ahora, es la única influencia que tienes sobre tu futuro. La grandeza verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.
No te quejes porque no tienes lo que quieres. Agradece no recibir lo que mereces.
No serás feliz hasta que no aprendas a sacarle provecho a lo que ya tienes.

No te preocupes por lo que no tienes. La alegría nunca vendrá a quienes no saben sentirla con lo que ya poseen.
La mayoría de las personas cometen el error de buscar muy lejos aquello que está cerca.

Nadie logró el éxito mientras esperaba que todas las condiciones fueran “ideales”. La Biblia dice: ” El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará”.
Esto significa que si esperas a que se den las condiciones perfectas, nunca llegarás a nada. 

No pierdas el tiempo con dudas y temores acerca de lo que no tienes. Dedícate de lleno a terminar la tarea que tienes en tus manos, sabiendo que el correcto desenvolvimiento actual es la mejor preparación para tus años venideros.
Simplemente hazlo, con lo que tienes.
John Mason



martes, 20 de enero de 2026

Estado de conciencia compasivo



Krishnamurti describía la compasión como la pasión por todos los seres. Esta pasión, el respeto, la amabilidad y la bondad hacia todos los seres, pasa ciertamente por ofrecer esta compasión a nuestro mundo interior; la comunión con todos los seres pasa por la comunión en nosotros mismos.
De modo que para cultivar la coherencia es necesario “abrirse a todo”, incluido a todo aquello que consideramos “negativo”.
En la vida no sólo se trata de alentar lo “positivo”, sino de abrazar lo “negativo”, total e incondicionalmente.
Esto es lo que genera una coherencia y un sentimiento de orden superior, no-dual. 

Esta coherencia tiene que ver con ofrecer ese espacio donde todo tiene permiso para ser, para fluir y expresarse; un espacio disponible para toda energía de vida, un espacio que naturalmente acoge todo lo que es, cualquier nota de la Sinfonía de la Vida.
El Amor es como escuchar una Sinfonía…
La Vida es una Sinfonía…
Y amar, significa ser sensible a la sinfonía completa…
Significa tener un Corazón Sensible… A toda persona… Y a todas las cosas… Esto es lo que quiere decir un corazón sensible… ¡A cualquier persona y a cualquier cosa!

El Amor no es una relación… El Amor es un estado de Ser…
No puedes hacer nada para obtener el Amor…

Cuando el ojo no está obstruido, el resultado es la Vista…
Cuando el corazón no está obstruido, el resultado es el Amor…

¿Es posible para una rosa, el decir: “daré mi fragancia a las buenas personas, y voy a retenerla para las malas personas”?
La rosa, por su propia naturaleza no puede sino amar a todos…

¿Es posible para un árbol, el decir: “le daré mi sombra a las buenas personas que se sientan debajo mío y la retendré de las malas”? ¡No puede!

Y el poeta Kabir dice:
“el árbol dará su sombra hasta el hombre que lo está tirando abajo… Y si es un árbol que huele dulce, dejará su aroma en el hacha…”

El Sol brilla sobre buenos y malos por igual… Sobre santos y pecadores por igual…
Anthony de Mello

El Sol brilla sobre todo lo que es, sobre todo lo que somos. 
Un estado de conciencia compasivo, por sí mismo, armoniza e integra todos los polos y tendencias de nuestra naturaleza, de lo limitado a lo ilimitado, de lo denso a lo sutil, de lo personal a lo transpersonal.

A. Consuegra